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Traducción jurada, oficial y certificada
Los términos traducción jurada, traducción oficial y traducción certificada se utilizan a veces como si significaran lo mismo. No siempre es así. La diferencia depende del país, del organismo receptor, del tipo de documento y de quién emite la certificación.

En España, la traducción jurada tiene un significado muy concreto: la realiza, firma y sella un traductor jurado nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. Esa traducción tiene validez oficial para presentarse ante administraciones, juzgados, universidades, notarías u otros organismos que exijan traducción jurada.
La traducción certificada, en cambio, puede referirse en otros países a una traducción acompañada de una declaración de exactitud emitida por la empresa de traducción o por el traductor. No debe confundirse automáticamente con la traducción jurada española.
Qué es una traducción jurada
Una traducción jurada es una traducción oficial firmada, sellada y certificada por un traductor jurado autorizado.
En España, el traductor jurado actúa con habilitación oficial. Su firma y sello dan fe de que la traducción es completa y fiel al documento original.
Este tipo de traducción suele exigirse para documentos que deben presentarse ante una autoridad o institución.
Puede aplicarse a certificados de nacimiento, certificados de matrimonio, antecedentes penales, títulos académicos, expedientes universitarios, sentencias, poderes notariales, escrituras, certificados mercantiles, documentos de extranjería, certificados médicos, documentación societaria, documentos para concursos públicos y resoluciones administrativas.
Lo importante no es solo el tipo de documento. También importa dónde se va a presentar.
Qué es una traducción oficial
En España, muchas personas usan traducción oficial como sinónimo práctico de traducción jurada.
No obstante, en otros países el concepto puede variar. Puede referirse a una traducción realizada por un traductor autorizado, certificada por una agencia, validada por notario, aceptada por una institución o emitida dentro de un procedimiento oficial.
Por eso conviene evitar equivalencias automáticas entre idiomas.
Una official translation, una certified translation, una sworn translation, una traduction assermentée o una beglaubigte Übersetzung pueden responder a sistemas distintos.
Antes de encargar una traducción, conviene confirmar qué exige exactamente el organismo receptor.
Qué es una traducción certificada
Una traducción certificada suele ser una traducción acompañada de una declaración de exactitud.
En algunos países y trámites internacionales, una empresa de traducción puede emitir esa certificación. En otros, la certificación debe proceder de un profesional habilitado, un notario, una autoridad pública o una asociación reconocida.
Aquí está la diferencia clave con la traducción jurada española.
En España, la traducción jurada la certifica directamente el traductor jurado. En una traducción certificada para determinados usos internacionales, puede ser la empresa de traducción quien emita una declaración de exactitud sobre el servicio prestado.
Por eso no conviene traducir siempre certified translation como traducción jurada. A veces será traducción certificada. A veces traducción oficial. Y otras veces, según el país, exigirá un procedimiento distinto.
¿La traducción jurada entra en ISO 17100?
No. La traducción jurada en España queda fuera de ISO 17100.
La razón es clara: la traducción jurada española no sigue el flujo normal de agencia, traductor, revisor independiente y gestor de proyecto. El traductor jurado traduce, firma, sella y certifica directamente el documento.
No pasa por una revisión independiente dentro de una agencia. Tampoco puede delegarse la certificación final en la empresa de traducción.
Por tanto, no debe presentarse una traducción jurada española como traducción conforme a ISO 17100.
Puede gestionarse administrativamente desde una agencia, pero la responsabilidad formal de la traducción jurada corresponde al traductor jurado que la firma.
¿Puede una traducción certificada prestarse conforme a ISO 17100?
Sí, en algunos casos.
Una traducción certificada para determinados trámites internacionales puede realizarse dentro de un proceso de traducción profesional con traductor cualificado, revisión independiente, gestión del proyecto y verificación final.
En ese caso, el servicio puede prestarse conforme a la norma ISO 17100 y, además, acompañarse de una certificación de exactitud emitida por la empresa de traducción.
Esto puede ocurrir, por ejemplo, en algunas traducciones certificadas para uso en Estados Unidos u otros países donde no existe la figura española del traductor jurado con el mismo alcance.
La clave es no mezclar conceptos: traducción jurada española, fuera de ISO 17100; traducción certificada por empresa, posible dentro de ISO 17100 si sigue el proceso exigido; traducción oficial extranjera, dependiente del país y del organismo receptor.

Diferencia entre contenido jurídico y traducción jurada
Un documento jurídico no siempre necesita traducción jurada.
Un contrato, un informe legal, una escritura, una demanda o unos estatutos sociales pueden requerir una traducción jurídica profesional. Pero solo necesitarán traducción jurada si el organismo receptor lo exige.
Por ejemplo, una empresa puede pedir la traducción jurídica de un contrato para revisar una negociación internacional. En ese caso quizá no necesite traducción jurada.
En cambio, si ese mismo contrato debe presentarse ante una autoridad pública que exige traducción jurada, entonces habrá que recurrir a un traductor jurado.
La finalidad del documento decide el servicio adecuado.
Documentos que suelen requerir traducción jurada
La traducción jurada suele solicitarse en trámites administrativos, judiciales, académicos, notariales o migratorios.
Entre los documentos habituales se encuentran certificados del Registro Civil, certificados académicos, títulos universitarios, expedientes, certificados de antecedentes penales, sentencias, autos, demandas, poderes, escrituras notariales, certificados de empresa, documentación societaria, certificados médicos, informes oficiales, documentos de adopción, permisos de residencia, certificados fiscales y documentación para licitaciones.
No obstante, la lista no es cerrada. Si el organismo receptor exige traducción jurada, el documento deberá traducirse por traductor jurado, aunque el texto no parezca jurídico.
Traducción jurada y traducción médica
También puede haber traducciones juradas de documentos médicos.
Por ejemplo, informes clínicos, certificados médicos, informes de discapacidad, historiales o documentación sanitaria para trámites administrativos o judiciales.
En estos casos confluyen dos planos distintos.
Por un lado, el documento tiene contenido médico y exige precisión terminológica. Por otro, el trámite puede exigir una traducción jurada.
La traducción médica y farmacéutica profesional puede prestarse conforme a ISO 17100 cuando sigue el proceso de traducción y revisión. La traducción jurada española, en cambio, queda bajo la responsabilidad del traductor jurado que la firma.
Apostilla, legalización y traducción
La traducción jurada no debe confundirse con la apostilla ni con la legalización.
La apostilla o legalización suele afectar al documento original, no a la traducción como tal. Sirve para que un documento público pueda surtir efectos en otro país, según el procedimiento aplicable.
En algunos trámites, el documento debe apostillarse antes de traducirse. En otros, puede traducirse primero. Depende del país, de la autoridad receptora y del tipo de documento.
Por eso conviene confirmar el orden correcto antes de iniciar el trámite.
Cómo saber qué traducción necesita
Antes de solicitar presupuesto, conviene responder a tres preguntas: dónde se va a presentar el documento, qué exige exactamente el organismo receptor y si el documento necesita traducción jurada, certificada, notarial o simplemente profesional.
Si la respuesta no está clara, es mejor preguntar al organismo antes de encargar la traducción.
Una agencia de traducción puede orientar sobre diferencias habituales, pero la autoridad receptora es quien decide qué acepta.
Relación con la calidad del servicio
La traducción jurada, la traducción oficial y la traducción certificada tienen objetivos distintos, pero todas requieren precisión.
En traducciones certificadas gestionadas por una empresa de traducción, la calidad del servicio puede apoyarse en ISO 17100 cuando el proceso incluye traductor cualificado, revisión independiente y verificación final.
En traducción jurada española, la garantía formal procede de la habilitación del traductor jurado, su firma, su sello y su certificación.
No son garantías equivalentes. Son mecanismos distintos.
LinguaVox y las traducciones oficiales y certificadas
LinguaVox gestiona traducciones profesionales, traducciones certificadas para determinados trámites internacionales y servicios relacionados con traducción jurada mediante traductores jurados cuando el documento lo exige.
También presta servicios de traducción técnica, jurídica, médica, farmacéutica, comercial y corporativa con procesos certificados conforme a ISO 17100 cuando el servicio entra dentro del alcance de la norma.
Solicitar presupuesto de traducción certificada o jurada
Preguntas frecuentes sobre traducción jurada, oficial y certificada
¿Qué es una traducción jurada?
Es una traducción firmada, sellada y certificada por un traductor jurado autorizado. En España, tiene validez oficial para trámites en los que una autoridad exige este tipo de traducción.
¿Traducción oficial y traducción jurada son lo mismo?
En España se usan muchas veces como equivalentes prácticos. En otros países, traducción oficial puede tener otro significado. Por eso conviene comprobar siempre el país y el organismo receptor.
¿Qué es una traducción certificada?
Es una traducción acompañada de una declaración de exactitud. En algunos países puede emitirla una empresa de traducción. En otros, se exige un profesional autorizado, notario u otro procedimiento.
¿La traducción jurada española cumple ISO 17100?
No. La traducción jurada española queda fuera de ISO 17100 porque la realiza y certifica directamente el traductor jurado, sin seguir el flujo de agencia, traductor, revisor independiente y gestor de proyecto.
¿Una traducción certificada puede cumplir ISO 17100?
Sí, si se trata de un servicio gestionado por una empresa de traducción con traductor cualificado, revisión independiente, gestión del proyecto y verificación final, y además se emite una certificación de exactitud.
¿Cómo sé si necesito traducción jurada?
Debe consultarlo con el organismo que recibirá el documento. Si exige traducción jurada, deberá encargarse a un traductor jurado autorizado. Si solo exige una traducción certificada, puede que baste otro tipo de certificación.
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